24 de octubre de 2015

El jardín de las Weismann

El jardín de las Weismann

Edición bilingüe –español francés-
Traductor: Jacques Gilard
Colección Maestros contemporáneos
9ª edición, 222 páginas, 2014

No es una novela de o sobre la Violencia colombiana, sino una poética evocación de la violencia en general. Salvando distancias, el libro obliga a recordar la película de Griffith, Intolerancia”.
Jacques Gilard, Crítico Francés
Revista de Crítica Latinoamericana de Lima

La novela sigue oliendo a dalias y crisantemos, a rosas y geranios, a cartuchos y gardenias; resuenan en ella tenebrosos conjuros, y mantiene, sin dudas, las cenizas vivas. (…) Si no me engaño, como diría Borges, esta novela se debe catalogar entre las mejores de la segunda mitad del siglo pasado en Colombia. 
Isaías Peña escritor y académico
Universidad Central

No sobra una palabra ni sobra un elemento. Sobrio y entre mayor es el recato en el uso verbal mas fuerte e intensa se torna esta narración que refiere la permanencia de la violencia política y social, cuya actualidad está ahí en el hecho de que jamás ha desaparecido en el último siglo de nuestra historia contemporánea”.
Cecilia Caicedo J. de Cajigas
Doctora en literatura
Universidad Complutense de Madrid

Es una de las mejores novelas cortas del género no sólo por la temática que aborda, sino, por la forma como trata la historia.
Fabio Martínez
Académico y novelista, Universidad del Valle

8a edición.
Edición Crítica, Universidad del Tolima, 2013
Ilustraciones: Darío Ortíz Robledo

Ensayos Inéditos incluidos en esta edición

2013
Una visión de El jardín de las Weismann
Isaías Peña Gutiérrez
El jardín de las Weismann: una propuesta de resistencia política
Cecilia Caicedo
Historia secreta de El jardín de las Weismann
Carlos Orlando Pardo
El jardín de las Weismann: treinta años después
Luz Mary Giraldo
El jardín de las Weismann o el infierno de la violencia
Fabio Martínez
El paraíso perdido de las Weismann
José Luis Díaz-Granados
Un jardín que se mantiene florecido
Benhur Sánchez Suárez
Jorge Eliécer Pardo y El jardín de las Weismann:
Una poética insobornable en el final de los tiempos
Leonardo Mora
Las Weismann: un jardín de símbolos
Libardo Vargas Celemín
El jardín de las Weismann de Jorge Eliécer Pardo
Diógenes Díaz Carabalí
Rebelión de las Weismann
Jorge Guebely
El jardín de las Weismann, una lectura de hoy
Patricia Suárez
El jardín de las Weismann, una novela moderna de la violencia
Emma Bohórquez Bonilla
Las Weismann: mundo de soledad y nostalgia
Jacqueline Pachón Orozco y Margarita Prada
La violencia de la soledad en la novela El jardín de las Weismann
Edelmira Arévalo Sierra

Ensayos publicados

2012
La pasión de las Weismann
José Martínez Sánchez
2008
La escritura en El jardín de las Weismann de Jorge Eliécer Pardo
Omar Alejandro González
2007
Algunos rasgos de la novela de la violencia en El jardín de las Hartmann de Jorge Eliécer Pardo.
Albeiro Arias
1984
El jardín de las Weismann: rebelión paródica del jardín bíblico
Eugenia Muñoz
1981
La ternura como venganza contra la violencia
María Victoria Reyzábal
Jorge Eliécer Pardo:
El jardín de las Weismann y la otra Violencia
Jacques Gilard
1979
El jardín de las Weismann o de la nostalgia y la soledad
Luz Mary Giraldo
1978
Un nuevo satélite en la novela colombiana:
El jardín de las Hartmann
Seymour Menton
El jardín de las Hartmann
Hugo Ruiz Rojas
El jardín de las Hartmann
Germán Santamaría
El jardín de las Hartmann
la última obra de Jorge Eliécer Pardo
Eduardo Santa
El jardín de las Weismann
Gustavo Álvarez Gardeazábal



7a edición
Colección, cincuenta novelas colombianos y una pintada
Pijao Editores, 2008

La magia, el amor y la violencia se mezclan en un lenguaje poético para narrar la historia de una familia que tiene su raigambre en Alemania y que frente al fenómeno de la segunda guerra mundial emigra hacia América. La segunda generación de estos personajes enfrenta la etapa conocida como la violencia colombiana, en un pueblo donde aparecen las intrigas amorosas y políticas de un conglomerado social determinado por el hálito triste de la guerra y la expropiación. Los hechos escuetos de la violencia no son contados desde la crónica sino desde la interiorización de los personajes. En medio del jardín —símbolo de la vida y el futuro—, se suscitan hechos de amor y envidia en los que Ramón Rodríguez, personaje protagónico, lucha contra el establecimiento, sin claridad política, teniendo como bandera el amor y la sobrevivencia. Al final de la historia se confunde la muerte con la fábula de un pueblo que no entiende si ha perdido o ganado la guerra.


Ensayos sobre El jardín de las Weismann



2009
    Isaías Peña Gutiérrez
Una visión de El jardín de las Weismann

Leída treinta años después de publicada, la novela El jardín de las Weismann, del colombiano Jorge Eliécer Pardo, sigue oliendo a dalias y crisantemos, a rosas y geranios, a cartuchos y gardenias; resuenan en ella tenebrosos conjuros, y mantiene, sin dudas, las cenizas vivas.




Cecilia Caicedo

El Jardín de las Weismann, una propuesta de resistencia política

Las relecturas de los textos tienen como función confirmarnos o alejarnos inexorablemente de ellos. Sin embargo para emprender una segunda lectura se  precisa de un interrogante: ¿por qué volver a un texto ya conocido? Y en ello ya hay una elección de gusto.




Carlos Orlando Pardo

Historia secreta de El Jardín de las Weismann

Mucho más acá de las novelas se encuentra casi siempre una historia secreta que contribuye a explicar de una mejor manera las raíces de un libro. Ese pequeño itinerario de cómo fue elaborándose un texto y las aventuras y desventuras de su camino seguramente no pasarán más que a la anécdota, pero prefigura en muchos casos un ejemplo sobre el oficio de escribir.




Luz Mary Giraldo

El Jardín de las Weismann: treinta años después

El jardín de las Weismann, treinta años después de su primera edición sigue siendo fresca y está a tono con preocupaciones actuales.




Fabio Martínez

El Jardín de las Weismann o el infierno de la violencia

En la novela de J. E. Pardo las metáforas del paraíso y el infierno funcionan a la perfección como un mecanismo de diástole y sístole. Las hermanas Weismann, que son católicas, huyen del infierno de la Alemania nazi buscando el paraíso; pero al llegar a éste, se encuentran con el infierno de la violencia colombiana de los años cincuenta.




José Luis Díaz-Granados

El paraíso perdido de las Weismann

Con El jardín de las Weismann, Jorge Eliécer Pardo logra componer con buena fortuna la novela colombiana más representativa de su tiempo, una auténtica historia coral donde se expresa a cabalidad la conciencia colectiva de aquellos años, utilizando las metáforas del jardín multifloral en medio de la más feroz de las contiendas fratricidas.




Benhur Sánchez Suárez
Un Jardín que se mantiene florecido
Son muchas las causas por las cuales uno relee una obra. Principalmente por el impacto que representó su primer descubrimiento y la curiosidad interior de volver a vivir esa sensación descubridora.



Leonardo  Mora

Jorge Eliécer Pardo y El jardín de las Weismann:

Una poética insobornable en el final de los tiempos

El jardín de las Weismann, novela de lenguaje indócil y de extraña materia como la que componen los sueños, podrá sentir que es discutible el carácter de veracidad de sus ciento cuatro páginas —lo que en últimas carece de importancia— pero no el de la belleza que arrebata y seduce como el erotismo de las de las hermosas protagonistas.




Libardo Vargas Celemín

Las Weismann: un jardín de símbolos

Tres décadas después El jardín de las Weismann va de anaquel en anaquel y de mano en mano atrapando lectores y el sargento Peñaranda dejando escuchar el chasquido de sus botas sobre la historia de la literatura colombiana.




 Diógenes Díaz Carabalí

El jardín de las Weismann de Jorge Eliécer Pardo

Las Weismann... nos involucra por un escenario común, también porque habla nuestro lenguaje: su historia como libro, hijo de estos vientos, permite recordarnos que estamos sobreviviendo en la locura de la guerra y del amor sin prejuicios de moral y de ética; de la locura que nos mencionan pero huimos, de las piedras debajo del colchón pero disfrutamos la suavidad de la espuma aunque se pelen nuestros lomos.




Jorge Guebely

Rebelión de las Weismann

La literatura nos desvela de nuevo, a través de El jardín de las Weismann, el conflicto existencial de la especie contra la extravagancia del poder militar. Nos muestra cómo la guerra, que es pobre y bestial, ha destruido el crecimiento humano de los hombres.




Patricia Suárez

El jardín de las Weismann, una lectura de hoy

Jorge Eliécer Pardo, eterniza, en conjunción copulativa de peligro y deseo, una realidad objetiva y reconocible. Afán y deseo, intento de totalidad en el afecto, en salvaguardar la manada; pulsión de la especie…(sigue)



Emma Yurley Bohórquez Bonilla

El Jardín de las Weismann como novela de violencia

Con un trabajo sobre la novela El jardín de las Weismann,

Examen en el que, de 21 años, alcanzó un puntaje de 126,5 ubicándose en el octavo mejor promedio de Colombia, superando a estudiantes de otras importantes instituciones de educación superior, entre las que se encuentran la UIS, la Universidad del Cauca, Sur Colombiana y la Tecnológica de Pereira.

Actualmente, esta joven está terminando su proyecto de grado, que consiste en identificar los rasgos de la modernidad literaria en la novela "El jardín de las Wesmann", del escritor tolimense Jorge Eliécer Pardo. Investigación a la que ha dedicado más de seis meses, y con la que espera recibir su título de licenciada en lengua castellana a finales de este año.



El Jardín de las Weismann como novela de violencia
Emma Bohórquez Bonilla aquí fragmento de su tesis.

Omar Gonzáles
La escritura en El jardín de las Weismann
Jorge Eliecer Pardo consigue con su narrativa el equilibrio necesario para que la novela transcurra con moderación y acentúe su propuesta, y lo consigue empleando el carácter contradictorio de la modernidad al vincular dos discursos que se contraponen pero que en últimas se complementan para dar un sentido profundo e ideológicamente fundamentado sobre la violencia Colombiana…(sigue)
José Martínez Sánchez
La pasión de las Wiesmann
“El jardín de las Weismann” pertenece a ese escaso grupo de novelas que, hacia la década de los años setentas, abordaron el conflicto social de manera distinta a la exploración estética de la novela de violencia, adscrita a un realismo testimonial desplazado en la actualidad por el periodismo investigativo.


1984



Eugenia Muñoz

El jardín de las Weismann: rebelión paródica del jardín bíblico

En El jardín las mujeres que desempeñan el papel protagónico, son dos generaciones de mujeres extranjeras: las señoritas Weismann. Todas ellas que parecen una misma imagen mítica, bien podrían representar una inversión paródica de la historia bíblica del Edén o paraíso terrenal.




1981



María Victoria Reyzábal

La ternura como venganza contra la venganza

En conclusión, se trata de una pequeña gran novela, en la que por debajo de la denuncia, sosteniéndola, dándole fundamento, está el oficio de escritor, que se siente como actividad lúdica, como juego en que la fantasía dispone los caminos de una creatividad que tiende a desarrollarse en todas sus posibilidades, y reta al lector.


Fernando Ayala Poveda

Jorge Eliécer Pardo: Los desencuentros del amor o la violencia se muerde por dentro

Con una profunda conciencia de la historia, con un profesionalismo y una clara concepción del arte de narrar, Jorge Eliécer Pardo trasforma las conquistas que realizaron los narradores de la Violencia como son Eduardo Caballero Calderón, Manuel Mejía Vallejo y Álvaro Cepeda Samudio.




Jacques Gilard

El Jardín de las Weismann y la otra violencia

De allí la poesía que corre por esas páginas, de ahí las múltiples lecturas posibles que ofrece El jardín de las Weismann. Jorge Eliécer Pardo recuerda en forma convincente que la historia, hasta la más contemporánea, se presta para la elaboración de infinitas historias, o para el reconocimiento de todas las que están más allá de los hechos.




1979



Luz Mary Giraldo

El Jardín de las Weismann o de la nostalgia y la soledad

La novela maneja con sutileza momentos fuertes que fusionan el contenido de la violencia en el amor y en la lucha, logrando crear una atmósfera mágica, donde se unen también soledad y desesperanza, siempre en un ambiente telúrico, logrando verdaderos clímax poéticos en las secuencias monologadas en la interioridad, y aunque en algunos momentos circunstanciales decae dentro del relato la calidad de estilo, por la palabra misma que parece herir la altura, o por el tratamiento a veces también gratuito del tiempo repetido en los personajes en fusión de pasado-presente, la novela resulta una promesa en nuestras letras donde el encantamiento de la palabra, logra fascinar el tema, superando el estadio de la mera denuncia o de la novela sentimental para, sin alejarse de la realidad, penetrarla en sus más recónditas emociones.




1978

Seymur Menton

Un Nuevo satélite en la novela colombiana: El Jardín de las Weismann

El jardín de las Weismann carece de la tensión dramática de El día señalado y de la trascendencia microcósmica de Cien años de soledad pero no deja de ser una novela bella y original sobre la violencia.




Hugo Ruiz Rojas

El Jardín de las Weismann

La novela o mejor nouvelle, como sabiamente llaman a este género los franceses por su extensión entre cuento y novela, o cuento largo y novela corta como tan bizantinamente se han empecinado en intentar clasificarla, trae un epígrafe de Faulkner, tomado de Una rosa para Emilia, y el texto del relato confirma a las pocas páginas la predilección de este joven autor por el gran maestro norteamericano y su mundo algo siniestro.


Germán Santamaría

El Jardín de las Weismann

Un ambiente interior, un tiempo detenido y un turbulento río de pasión humana, aflora en cada una de estas páginas. Con una abundante pero mesurada dosis poética, la obra de Pardo no es ya el augurio sino la confirmación de un talento novelístico.




Eduardo Santa

El Jardín de las Weismann la última obra de Jorge Eliécer Pardo

Ciertamente la violencia en la novela de Pardo no es simple inventario de muertos o prolija descripción de torturas sino ambiente, atmósfera en los que se respira un viento de terror, sin necesidad de recurrir a truculencias.


Gustavo Álvarez Gardeazábal

El Jardín de las Weismann

Para ser la primera novela de un antiguo cuentista, la obra es de excelsas calidades. Para la literatura colombiana, ansiosa de nuevos valores y de amables empeños germinantes, un bastón de especialísima importancia. Para los lectores de novelas, una obra recomendable.


Carlos Orlando Pardo

Literatura de reflexión

Siempre ha dicho que le cuesta llenar una página, pero mucho más que la historia logre su versión final. Es el camino del proceso creador de un novelista que ha sido traducido al francés, inglés, italiano y portugués y que ha alcanzado el renombre necesario como para ser estudiado en centros universitarios del exterior. Su obra ha sido reconocida por la crítica nacional y extranjera en comentarios favorables de los colombianos Germán Vargas Cantillo, Eduardo Pachón Padilla, Luz Mery Giraldo, Gustavo Alvarez Gardeazábal, Isaías Peña Gutiérrez, Iván Bedoya, Alvaro Pineda Botero, Germán Santamaría, Alonso Aristizábal y José Luis Díaz Granados, entre otros, y por los extranjeros Raymond Williams, Seymour Menton, Olver Gilberto de León, María Victoria Rayzábal, Fidel Vilanova y Carmen Martín.



Jacques Gilard

El jardín de las Weismann: Jorge Eliécer Pardo y la otra violencia

Algunas trampas ofrece el primer capítulo de El Jardín de las Weismann y, una de ellas, es su longitud —comparado con los demás— en donde se abren pistas contradictorias y engañosas…(sigue)



Conversación trasgresora con Jorge Eliécer Pardo
Por Jacqueline Pachón - Margarita Prada
Usted nació en una población que padeció el azote de la violencia partidista de mitad de siglo, de esos primeros años quedan a veces recuerdos vagos, imágenes evanescentes ... ¿cuáles son las más antiguas en su memoria? ¿Es alguno de esos recuerdos recurrente en su obra?


Aquí podrá leer: 

Primer capítulo de El Jardín de las Weismann.

Primer capítulo de El Jardín de las Weismann. (En francés). 

Ensayos:Jacques Gilard
Ensayo publicado en el libro Novelización y parodia del mundo femenino en cuatro autores colombianos, de Eugenia Muñoz.

"Siempre he sostenido que El Jardín de las Weismann es una de las mejores novelas en el muy triste panorama de la novela de la Violencia. Siempre la he visto como un objeto tan finamente construido como un reloj suizo. Incluso si yo dirigiera algún día un taller de escritores para jóvenes principiantes, los dos textos de lectura obligatoria como ejemplos ideales del arte de narrar, serían, El Coronel no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez y El Jardín de las Weismann de Jorge Eliécer Pardo". Raymond WilliamsProfesor y crítico norteamericano. 

"Con El jardín de las Weismann, Jorge Eliécer Pardo logra componer con buena fortuna la novela colombiana más representativa de su tiempo, una auténtica historia coral donde se expresa a cabalidad la conciencia colectiva de aquellos años, utilizando las metáforas del jardín multifloral en medio de la más feroz de las contiendas fratricidas".

José Luis Díaz-Granados. Poeta y crítico colombiano.
"Es gratificante para la literatura colombiana tener un Jardín que se mantiene florecido".
Benhur Sánchez Suárez. Novelista colombiano
"Tres décadas después  El jardín de las Weismann va de anaquel en anaquel y de mano en mano atrapando lectores y el sargento Peñaranda dejando  escuchar el chasquido de sus botas  sobre la historia de la literatura colombiana".
Libardo  Vargas Celemín. Escritor y profesor colombiano

6a Edición. Le Jardin des Weismann,
(traducción al francés por Jacques Gilard)
 
America latina edition, Paris,1994

"El Jardín de las Weismann texto en la universidad de La Sorbona, es una pequeña joya de la literatura latinoamericana".
Olver Gilberto de León. Crítico uruguayo. 
Profesor de la universidad de La Sorbona, París.

"El jardín de las Weismann es una oposición y rebelión osada contra los cánones de la tradición religiosa represora de la libertad sexual individual y de la negación del cuerpo como fuente del placer".
Eugenia Muñoz. Poeta y profesora de Virginia Commonwealth University

5a edición, Pijao Editores, 1994

"Es El jardín de las Weismann, bello, tenso y angustiado poema sinfónico. Si no me engaño, como diría Borges, esta novela se debe catalogar entre las mejores de la segunda mitad del siglo pasado en Colombia". Isaías Peña Gutiérrez. Escritor y crítico literario.

"Jorge Eliécer Pardo nos ha ido llevando en esta bella y breve novela hacia el camino donde se vive, se ama, se muere y se respiran entre flores, la nostalgia y la soledad".
Luz Mary Giraldopoeta y crítica literaria. Profesora Universidad Nacional de Colombia.

"Con una profunda conciencia de la historia, con un profesionalismo y una clara concepción del arte de narrar, Jorge Eliécer Pardo con El jardín de las Weismann trasforma las conquistas que realizaron los narradores de la Violencia como son Eduardo Caballero Calderón, Manuel Mejía Vallejo y Álvaro Cepeda Samudio".
Fernando Ayala Poveda. Escritor y crítico colombiano.

4a Edición. La estrella de las Baum,
Educar Editores, 1984. 

Adaptación para serie de TV, caracol
"El jardín de las Weismann no es una novela de o sobre la Violencia colombiana, sino una poética evocación de la violencia en general. Salvando distancias, el libro obliga a recordar la película de Griffith, Intolerancia". 
Jacques Gilard. Traductor y crítico francés.

"Jorge Eliécer Pardo tenía claro, desde aquellos días de su juventud, cómo debería estar lejos del provincialismo así contara la comarca pero con el tinte poético alrededor de la violencia".
Carlos Orlando Pardo. Novelista colombiano.
"El Jardín de las Weismann, de Jorge Eliécer Pardo, siempre  será un paraíso no perdido, y florecerá de nuevo para el que deseé envolverse en sus fragancias prohibidas: nunca faltarán los muertos a quienes debamos llevarles ramos de dalias, de claveles, de azucenas,  de crisantemos, de rosas..."
Leonardo  Mora. Novelista colombiano.

3a edición, Piajo Editores, 1983
"Con El Jardín de las Weismann Jorge Eliécer Pardo nos ha dado una lección: el tema de la violencia a nivel literario requiere un toque humano de amor, de ternura, de poesía"
Eduardo Santa. Novelista colombiano
"El jardín de las Weismann está escrito en un lenguaje poético, que es el lenguaje del arte y la literatura".
Fabio Martínez. Novelista y profesor de la Universidad del Valle.

"El Jardín de las Weismann, bella si se puede llamar bella una novela sobre la violencia en Colombia, que combina los rezagos epilogales de la Segunda Guerra Mundial".
Diógenes Díaz Carabalí. Novelista colombiano.


2a edición, Pijao editores, 1982

"El Jardín de las Weismann una novela bella y original sobre la violencia".
Seymour Menton
Profesor y crítico norteamericano
"Si bien son muchas las novelas colombianas que dan cuenta del terror de esa violencia ciega, liberal–conservadora, de mitad del XX colombiano, en la novela de Jorge Eliécer Pardo, el tema es ciertamente el ya referido, pero el lector se encuentra con una variante poética de suma fuerza e importancia".
Cecilia Caicedo J de Cajigas. 
Novelista y crítica colombiana

1a Edición. Plaza y Janés, 1979

El Jardín de las Weismann logra crear un clima de nostalgia y magia que sorprende de modo agradable que sorprende por el acertado manejo de un lenguaje eficaz y sugerente. 
Germán Vargas Cantillo. Crítico colombiano

"El Jardín de las Weismann, una obra de excelsas calidades".
Gustavo Álvarez Gardeazábal 
Novelista colombiano

Whatsapp Button works on Mobile Device only

Start typing and press Enter to search