10 de diciembre de 2010

*Poesía colombiana: Luisa Fernanda Trujillo Amaya



Les presento a Luisa Fernanda Trujillo Amaya. Su poesía tiene el raro encanto de las dobles lecturas. Hay que penetrar la palabra, la imagen y el sentido para encontrar la conexión con lo no epidérmico, sólo intuición y, por qué no, sólo sensación.
Tanta poesía y tantos poetas que pueblan el universo de la soledad del lector que encontrar uno que salve el sentido del refugio nos reconcilia.
Luisa Fernanda Trujillo busca su tono porque su voz ya le pertenece. Busca sus temáticas: su mundo también le pertenece. Busca una identidad entre las palabras: su sello ya se encuentra en el ritmo y la cadencia de su poética.
Hay que estar atentos, esperar su nuevo libro y, sin sobresaltos, meternos en su laberinto, que es el de todos.
Veamos una muestra de su libro De soslayo, prendada



Juan Manuel Roca opina sobre la poesía de Luisa Fernanda Trujillo Amaya

El aserto de Schlegel, aquello de que los misterios son femeninos pues participando del gusto de ocultarse, sin embargo quieren ser vistos y descubiertos, le viene bien a estos poemas de Luisa Fernanda Trujillo: los suyos son versos que tienen casi como epicentro una suerte de carácter elusivo, de una manera de mostrar ocultando. De allí, quizá, nace su poder de evocación y de su silencio, su pasión y su instinto.
Desde una palabra minimalista, podría decirse que desde un sentido que parece natural para atrapar esencias, jirones de vida adosados a un ascetismo del lenguaje, la autora de este libro nos entrega una ópera prima que augura, como ocurre a lo largo de muchas de sus páginas, unos usos sencillos pero reflexivos de la palabra, un tránsito entre la transparencia y la sombra.
El día del lanzamiento

Buenas noches.
Quiero, en primer lugar, agradecer a todos ustedes: amigos y amigas de siempre, familiares, poetas, escritores y periodistas, su asistencia. La respuesta a nuestro llamado para acompañarnos esta noche es un guiño en la gama de lo posible, y una apuesta por la poesía.
En segundo lugar, quiero agradecer a la Librería Magisterio por su disposición para la presentación de mi libro, quienes al verlo, no tuvieron el menor reparo en abrirnos sus puertas y brindarnos la acogida para hacer de este encuentro una realidad.
En tercer lugar, quiero agradecer de manera especial al Maestro Isaías Peña Gutiérrez y al Poeta Juan Manuel Roca por sus palabras, su acompañamiento en este último año de escritura, revisiones, ajustes y producción del libro, pero sobre todo, por su amor a la palabra y al silencio que marcaron los tiempos acompasados del aprendizaje y de la espera, necesarios, cuando una persona como yo, anónima en el medio poético y literario, decide en su madurez, mostrar y dar a conocer su poesía guardada en medio del deseo, y resguardada, tal vez, por el miedo, como ocurre con algunos poetas desconocidos.
Fueron unas palabras del Maestro Isaías Peña el gesto requerido: unas palabras en su momento coloquiales las que encendieron el interruptor. Es lo que hace un Maestro en sus pupilos: enciende la luz, pero también corre el riesgo de apagarla para siempre; allí radica su sabiduría. Sólo el oficio en la creación literaria y el ejercicio de la docencia, hacen que el tiempo talle en las personas la impronta de la paciencia y la consideración por las expectativas del otro. No de otra manera se hubiera dispuesto a leer mis primeros poemas, que como suele ser común en las personas que atravesamos los procesos de escritura poética, fueron de amor con una marcada tonalidad erótica, de la cual no pudo escapar el sonrojo contenido en el tímido temblor de su mano, cuando alrededor de una taza de café en la Universidad Central, anotaba sobre ellos una de sus observaciones.
Treinta años pasaron desde que asistí a unas cuantas sesiones de su taller literario en un espacio cultural llamado “El Candil” que ofrecía la Universidad Externado de Colombia donde yo cursaba el primer año de Derecho, y cuya lumbre visionó varios de los nombres que hoy son conocidos y reconocidos en los diferentes ámbitos de las letras colombianas. Sesiones que marcaron las señales de una ruta que hoy retomo.
Con el Poeta Juan Manuel Roca, fuera del merecido respeto y admiración que guardo por su poesía, me une el aprecio y el afecto por su sonrisa siempre abierta para mí, cuando en diferentes etapas de mi vida sombreábamos furtivos encuentros por las calles de la Candelaria, o en uno que otro café del centro de Bogotá. Encuentros no planeados, que hoy leo como avisos dispuestos a la espera del momento adecuado del encuentro. Un tácito “aquí estoy, para cuando me requieras”, enmarcado por el halo de timidez que me caracterizaba.
Fue en la poesía de Juan Manuel Roca en la que encontré la conjugación perfecta entre la expresión lírica y la contención de una rebeldía que me identificaba, cuando por los años ochentas, sus versos circulaban por los pasillos de la universidad. Su fuerza, honestidad en la palabra y capacidad en la construcción de imágenes, diferenciaban la lectura con otros poetas colombianos de la época. Dos circunstancia que me llevaron a buscarlo y conocer su opinión sobre mis escritos.
Su franqueza, experiencia y madurez poética, han sido la maestría que requería para dar pulimiento a mis palabras sin perder el sentido oculto de sus silencios, como para reconstruir un libro inicialmente concebido con el título de “Prendada” que recogía mis primeros poemas de amor erótico. Pero que, una vez Juan Manuel leyó los últimos, sobres temáticas urbanas, aglutinados en otro folder que se perfilaba como la concepción de un segundo libro, me sugirió, con la asertividad que lo caracteriza, hacer una selección de las dos temáticas y conformar un solo libro que, según sus palabras, “contemplara los diferentes registros de mi escritura”.
No fue fácil. Aún recuerdo la expresión de desconcierto de Isaías cuando en uno de nuestros cafés le comenté la sugerencia de Juan Manuel. Con Isaías había reencontrado el camino de la escritura. Él había sido el único interlocutor hasta ese momento en la concepción de “Prendada”. Pero, el juicio de Juan Manuel, me parecía acertado, y decidí darme el tiempo para concebir un nuevo libro que contuviera las dos temáticas aprovechando la asistencia a su taller en la Casa de poesía Silva y mi experiencia como editora, oficio que ejerzo desde que me gradué como Comunicadora Social. Es así, como una vez seleccionados los poemas que conformarían el nuevo libro, una tarde, bajo las presiones de la urgencia ante el cierre del plazo para la participación en la convocatoria del Concurso de Poesía Ciudad de Bogotá, donde el libro pasó sin pena ni gloria, en la oficina de Isaías, nos dimos a la tarea de nombrarlo, cuidando que su título no perdiera la esencia de “Prendada”. De su mano, salió la nota sobre el papel: “Prendada”, y de mi voz, el nombre de uno de mis poemas preferidos “Soslaya”, lo que dio origen al nombre “De soslayo, prendada”. Un libro de autor, con dos partes. “De soslayo”, contiene los poemas con temática urbana. “Prendada”, los poemas de amor.
Un libro es un acto de amor. Un acto de amor, no se completa sin el Otro: el lector.
Esta noche, es la consumación de ese acto de amor; la entrega de una parte de mi existencia: mi libro. Y la entrega por parte de ustedes de su lectura. Ese territorio que acaricia los afectos y el gusto por la poesía.
Por último, antes de entrar a su lectura, quiero agradecer a Fernando Cruz, fotógrafo y amigo incondicional, quien generosamente cedió una de sus fotografías para la carátula del libro, y quien me acompañó en los recorridos de la producción del mismo.
A todos, una vez más, gracias.

Luisa Fernanda Trujillo Amaya
Poeta y Comunicadora Social - Periodista - con especialidad en Educación no formal y medios audiovisuales de la Universidad Externado de Colombia.
Correo electrónico: trujilloluisafermanda@gmail.com
Poeta de vocación y comunicadora Social de profesión, Luisa Fernanda Trujillo Amaya se ha desempeñado como asesora de comunicaciones para programas y proyectos de educación, capacitación, divulgación y comunicaciones internas con diferentes entidades y organizaciones del sector gubernamental como del sector privado: Proyecto Nacional de Educación Sexual del Ministerio de Educación Nacional (1993-1994); Programa de prevención en el uso de las drogas HECHOS CONTRA LA DROGA de la Dirección Nacional de Estupefacientes (1995); Expoartesanías 97 de Artesanías de Colombia (1997); Comisión Nacional de Televisión (1999); Banco Ganadero (1987- 1990), Banco del Comercio (1989-1990), Banco Andino (1998), Programa de Conciliación Escolar de la Cámara de Comercio de Bogotá (2003-2004), Banco BBVA Colombia (2004-2009) y, CARBOANDES (2004 – 2010).
Su experiencia en medios de comunicación es amplia. Con el Ministerio de Educación Nacional, en el marco del Plan Nacional de Alfabetización Simón Bolívar y del Plan de Alfabetización CAMINA (1.980-1981), realizó programas de radio para alfabetización de adultos. Fue directora creativa de la productora y programadora de televisión Televideo (1990-1994) donde desarrolló estrategias creativas para comerciales y programas de televisión, dirigió y realizó guiones audiovisuales para entidades como Presidencia de la República, Consejería para la mujer, la infancia y la familia, Ministerio de Justicia, EAGLE MULTIMEDIA GROUP de Estados Unidos y Televisa de México.
En el campo editorial, dirigió la edición de boletines informativos, cartillas, guías y libros para el Banco Ganadero, BBVA Colombia, Banco Andino, Banco del Comercio y el Observatorio Nacional de Ciencia y Tecnología. Dirigió la edición de una colección sobre temas de sexualidad para el programa de Educación Sexual del Ministerio de Educación Nacional, y la edición del boletín informativo SURAPA y el Manual para la Formulación de Planes de Manejo en las Áreas protegidas de la Amazonía para la Unidad de Parques Nacionales del Ministerio del Medio Ambiente. Escribió y dirigió la edición de los libros de texto escolar de Ciencias Sociales y Ciencias Naturales para primero y segundo de básica primaria y las guías pedagógicas correspondientes que hacen parte de la colección HERRAMIENTAS SOCIALES Y NATURALES publicada por el grupo editorial Santillana.
Ha sido docente de las Universidades Externado de Colombia, Pedagógica e INPAHU.
En Agosto del 2010 presenta al público su primera obra poética “De soslayo, prendada”.
Actualmente, se desempeña como directora de la Fundación Palabra a Tiempo y se encuentra en el proceso de escritura de su segunda obra poética.

Orlando Pérez, Rebeca Marulanda, René González, Luisa Fernanda Trujillo y Jorge Eliécer Pardo
JAIME RUIZ dijo...

Hoy tuve el gusto de tener a Luisa en mi espacio. Tomé unos apartes de su escrito para mi fb, vecino y amigo

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